
Chihuahua, a 16 de diciembre. – Hoy se cumplen trece años desde que Marisela Escobedo Ortiz fue brutalmente asesinada mientras exigía justicia por el feminicidio de su hija Rubí Frayre Escobedo. Este trágico evento conmocionó a la comunidad no solo de Chihuahua, sino también a nivel nacional e internacional, generando un profundo impacto en los medios.
En la mañana de este día conmemorativo, un grupo de mujeres defensoras de los derechos humanos se reunió en la Cruz de Clavos para honrar la memoria de Marisela y recordar el artero crimen en su contra así como las irregularidades y la falta de acceso a la justicia que rodearon este caso. El encuentro se realizó a las 11:15 horas de este sábado donde alrededor de 15 personas pertenecientes a los colectivos sociales de “Los de Abajo”, así como “Las mujeres de negro”, realizaron una remembranza de la trayectoria de la incansable luchadora social en busca de justicia, hasta el momento de su muerte.
Las personas asistentes colocaron ofrendas florales en la placa alusiva a su muerte a 4 mil 748 días del fatal acto, en honor y haciendo un llamado de exigencia de justicia para Maricela.
Haciendo referencia de aquel fatídico año de 2010, Marisela señaló públicamente a Sergio Rafael Barraza Bocanegra, pareja de su hija, como el autor del cruel asesinato. Con determinación y recursos propios, logró ubicar a Barraza en Fresnillo, Zacatecas, y asegurarse de que fuera arrestado y trasladado a Ciudad Juárez. Fue allí donde Barraza confesó su culpabilidad y reveló la ubicación de los restos de Rubí Frayre, en uno de los primeros juicios orales de la historia de México en los que una confesión no resultó suficiente.
Sin embargo, a pesar de la contundencia de la autoinculpación, los jueces declararon a Barraza inocente por falta de pruebas y lo pusieron en libertad. Ante esta sentencia absurda, Marisela Escobedo dejó su trabajo para dedicarse completamente a denunciar la impunidad del asesinato de su hija, recopilar pruebas y exigir que Sergio Rafael Barraza fuera nuevamente detenido y llevado a juicio.
La valiente mujer se hizo presente en las calles de Juárez, portando la fotografía del asesino, liderando innumerables marchas de protesta, presentando peticiones a las autoridades y recorriendo Zacatecas en busca de cualquier pista que pudiera llevar a la captura del culpable. Tras apelar la absolución, un tribunal de circuito revocó la sentencia y finalmente se logró declarar y sentenciar a Barraza por asesinato. Sin embargo, antes de que pudiera ser encarcelado, logró escapar de la justicia y permanece prófugo hasta el día de hoy.
Marisela Escobedo no se amedrentó y continuó con su incansable lucha, manifestándose frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, en Plaza Hidalgo. Amenazada de muerte, declaró: «Si este hombre va a matarme, que lo haga aquí, frente al Palacio de Chihuahua, para vergüenza del Gobierno». Lamentablemente, su deseo se cumplió el 16 de diciembre de 2010, cuando fue asesinada en presencia de su hermano por un desconocido.
Años después, en 2012, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Zacatecas confirmó la muerte de Sergio Rafael Barraza Bocanegra durante un enfrentamiento, mientras que José Enrique Jiménez Zavala, también implicado en el caso, fue detenido y procesado. En 2015, Jiménez Zavala murió en prisión debido a un estrangulamiento.
Este caso, que evidenció la impunidad y la corrupción en el sistema judicial, llevó a la suspensión de los jueces Nezahualcóyotl Zúñiga, Catalina Ochoa Contreras y Rafael Boudit, quienes permitieron la liberación del presunto responsable de tan atroz crimen.
En el año 2020, el documental «Las tres muertes de Marisela Escobedo» fue presentado por la popular plataforma de video por internet, Netflix. El documental narra la trágica historia de Marisela y las luchas que enfrentó durante su incansable búsqueda de justicia para su hija.
Hoy, trece años después, recordamos a Marisela Escobedo como un símbolo de valentía y perseverancia en la lucha contra la impunidad y la violencia de género. Su sacrificio y coraje continúan inspirando a muchas personas a seguir luchando por un mundo más justo y seguro para todas las mujeres.